La dueña de un hotel mendocino acusó a Marcelo Tinelli de burlarse del lugar en su reality y contó su enojo.
Marcelo Tinelli volvió a quedar envuelto en una fuerte polémica tras la grabación de su reality Los Tinelli. Esta vez, el conflicto se desató en Mendoza, donde una reconocida empresaria lo acusó de haber perjudicado la imagen de su hotel.
La situación escaló al punto de que la propietaria del establecimiento decidió hablar públicamente y contó el malestar que le generó ver el resultado final del programa.

El pedido de canje que terminó en escándalo
Todo comenzó cuando Tinelli solicitó grabar escenas de su reality en un hotel de lujo mendocino, a modo de canje. La empresaria Susana Balbo aceptó, confiando en que el lugar sería mostrado de forma positiva.
Sin embargo, al emitirse el contenido, el tono fue muy distinto al esperado y generó enojo inmediato.
La reacción tras ver la edición final
En el ciclo Puro Show (El Trece), los panelistas contaron que Balbo nunca imaginó que el hotel terminaría siendo objeto de burlas. La empresaria esperaba una simple locación, no un recurso humorístico.
“Cuando vio los recortes, se dio cuenta de que todo había sido una ridiculización”, explicaron al aire.
El descargo de Susana Balbo
En diálogo con Los Andes, la dueña del hotel fue contundente. “Fue un trago amargo. Ridiculizaron algo que no es verdad”, sostuvo.

Según explicó, en el reality se mostraron fallas técnicas inexistentes, como televisores que se caen solos o problemas en habitaciones de alta gama.
El enojo por la imagen del hotel y su equipo
Balbo remarcó que el hotel cuenta con tecnología de primer nivel y que muchas escenas fueron exageradas. También se mostró molesta por la forma en que se retrató la cocina y a la chef del lugar.

“Si quería mostrarse popular, no tenía que venir a mi hotel”, le reprochó al conductor.
Disculpas privadas y vínculo roto
La empresaria reveló que Tinelli le pidió disculpas por WhatsApp tras el escándalo. Aun así, aseguró que la relación quedó dañada.
Además, denunció que aparecieron empleados en cámara pese a que habían pedido no hacerlo. “Fue una mala sorpresa”, concluyó.



